Para poder liberar el dolor emocional y psíquico es necesario aceptar que la causa de nuestro malestar y el estímulo que lo desencadena son dos aspectos distintos de una misma realidad.
Si no te haces responsable de tus estados de ánimo perturbadores y aprendes a regularlos, todas las situaciones que te conecten con heridas del pasado te conducirán hacia la inestabilidad.
Hay una técnica muy efectiva que consiste en analizar las situaciones en las que reaccionamos de forma desproporcionada y repetitiva (RDR).
Es el Análisis de las Sensaciones.
A continuación, se presentan ejemplos de Reacciones Desproporcionadas y Repetitivas (RDR) comunes:
- Estar siempre a disposición de todo el mundo, pero luego no sentirnos correspondidos.
- Quejarnos y echar la culpa de nuestras adversidades a otros o a las circunstancias.
- Controlar el entorno por miedo a ser traicionados o a perder poder.
- Enfadarnos siempre que recibimos una orden.
- Basar nuestra identidad en las debilidades de los demás.
- Preocuparnos de continuo.
- Tener un miedo irracional a la muerte o a la vida.
- Refugiarnos en fantasías para no tener que asumir nuestros compromisos.
- Juzgar siempre la realidad de forma negativa o positiva.
- Comportarnos como esclavos sumisos o libertinos rebeldes.
- Perdernos en detalles improductivos.
- Insistir constantemente en tener razón.
- Negar los sentimientos propios.
- Aparentar estar siempre bien.
- Asumir compromisos que luego no cumplimos.
- Establecer niveles de exigencia exagerados para otros o para nosotros mismos…
Si eres honesto, descubrirás que alguna de estas pautas está formando parte de tu personalidad. Por regla general, hay dos o tres que dominan sobre el resto. Explora estas u otras y, si te crean problemas, trabaja sobre ellas. Comprobarás que muchas áreas de tu vida mejoran de forma simultánea.





