Año 2015. Son las siete de la mañana. Se oye un golpe seco y un chillido aterrador. Una granja de cerdos española comienza su actividad diaria. Un empleado golpea fuertemente en la cabeza de un animal con una barra de hierro. El cerdo chilla desconsolado e intenta huir como puede, pero llega otro y le clava repetidamente una gran espada en el costado. Los trabajadores se ríen de su agonía, lo insultan y lo golpean de nuevo. Finalmente el animal muere. En otro lado, una cerda embarazada es abierta en canal con un gran cuchillo. El empleado mete sus manos y le arranca los lechones vivos. Deja a la intemperie los intestinos, el estómago…, el animal agoniza de dolor hasta que muere.

Esto que acabas de leer no es una escena de una película de terror. Es el testimonio de un empleado que, arrepentido de las prácticas de la granja en la que trabajaba, decide denunciarlo.

Lamentablemente es un fiel reflejo de lo que les sucede diariamente a millones de animales en todo el mundo. El cantante inglés de los Beatles Paul McCartney afirma que, si los mataderos tuvieran paredes de cristal, todos seríamos vegetarianos.

La realidad es que setenta mil millones de animales (sin contar los peces) son sacrificados todos los años de forma brutal después de haber vivido en condiciones lamentables.

Este drama y sus consecuencias para la vida sobre la Tierra son algo de lo que pocas personas son plenamente conscientes. El terror que sienten los animales es trasferido al astral y contribuye a fortalecer el viejo paradigma basado en el miedo y la dominación.

Además, la energía pavorosa con la que mueren se transmite a sus células y de estas pasa a todos aquellos que consumen su carne.

En definitiva, nos estamos alimentando del miedo que les producimos. Nuestros ancestros honraban a los animales que mataban para poder alimentarse. Nosotros los despreciamos y les infligimos un sufrimiento innecesario que no encuentra parangón en ninguna otra especie de la tierra.

Resumen de privacidad
Javier Revuelta

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.