Si deseas practicar esta técnica, es importante que te centres en el momento presente. No viajes al pasado con la mente buscando las causas de tu problema. No es necesario.
Piensa en lo siguiente: la situación que deseas modificar ahora es el producto de muchas otras que se sucedieron a partir de una experiencia traumática original. Estos trances están relacionados entre sí por un hilo conductor energético.
Al situar tu atención en el momento presente, la conciencia se moverá en el tiempo y llegará hasta el pasado que necesites explorar. Desde el punto de vista energético, todo sucede de forma paralela y en el ahora.
Mientras le prestas atención al cuerpo y a las sensaciones, debes permitir que el viaje se realice de forma natural y limitarte a observar lo que sucede.
La información que emerja a la conciencia (en forma de imágenes, sonidos, palabras…) te aportará una mayor lucidez y comprensión sobre el conflicto que tratas de resolver. En todo caso, la mente debe centrarse en registrar los datos, pero no tiene que buscarlos o razonar sobre lo que está sucediendo.





