La ciencia no contradice la idea de un principio creador, pues acepta que el universo se creó a partir de una explosión única: el Big Bang.
Aunque nadie se pone de acuerdo sobre lo que había antes, este estallido presenta dos singularidades que refuerzan la idea de un principio creador. La primera es todavía una hipótesis. Afirma que en el primer segundo de la creación ocurrieron más cosas y el universo se expandió más que en los trece mil ochocientos millones de años posteriores. ¡Sorprendente!
Al parecer, ocurrió una Inflación Cósmica que creó una matriz de energía a partir de la cual surgió la realidad que hoy conocemos. Gracias a este diseño previo se explicaría por qué la temperatura es constante en cualquier punto del espacio o por qué las propiedades de la materia son las mismas en todo el firmamento.
La segunda singularidad es igualmente asombrosa. La luz que salió de aquella gran explosión es tan poderosa que su radiación sigue llegando hasta la Tierra en forma de ondas electromagnéticas. Es la radiación cósmica de fondo. Su hallazgo fue tan relevante que mereció el Premio Nobel de Física en el año 1978. Resumiendo, el universo se creó a partir de un principio único y de él surgió una energía que a día de hoy sigue fluyendo en todas direcciones y llena el espacio por completo. ¿Nos encontramos ante la expresión física del amor?
La vida presenta un origen común y evoluciona a partir de una única fuente de energía: el amor
Ahora imaginemos que el universo está dividido en sectores y que cada uno de ellos se diferencia del resto por su frecuencia de vibración. La ciencia tampoco se opone a esta idea. Por un lado, se ha demostrado que el espacio vacío no es estático, sino que está vibrando.
Esta vibración fue propuesta por el físico británico Peter Higgs en 1964 y confirmada experimentalmente en el 2012 gracias a los aceleradores de partículas con los que trabaja la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). El descubrimiento de que la materia se origina a partir de un campo de energía fue tan asombroso que algunos científicos creyeron haber encontrado la que llamaron la «partícula de Dios» e hizo merecedor a su autor del Premio Nobel de Física en el año 2013.
Por otro, los científicos especulan con la posibilidad de que el cosmos esté formado por varias dimensiones de realidad. Todas ellas estarían relacionadas por la gravedad y separadas por una débil membrana.





